Etapas de un emprendimiento

Etapas de un emprendimiento

¿Te estás iniciando en el mundo de los negocios y te gustaría saber cuáles son las Etapas de un Emprendimiento? 

Tranquil@. Porque en este post te enseñaremos una a una las etapas de un emprendimiento, y algunos tips de enfoque sobre qué hacer y qué no hacer.

De esta manera, podrás ir “subiendo de escalón” con firmeza, y así transitar el camino con mayor probabilidad de éxito.

Pero antes te cuento, que cuando decidimos arrancar en este maravilloso viaje, nuestra mente está llena de ideas, como por ejemplo: ¡quisiera abrir un café! ¿cuánto debo invertir? ¿y cuánto personal tendré que contratar? ¿y la publicidad…por qué medio la hago?

“Sin prisa pero con calma”

Vamos a dar un paso a vez

Por eso sigue con nosotros, que te mostraremos las Etapas de un Emprendimiento, y así encontrarás respuestas a estas y otras interrogantes, que suelen tener los visionarios como tú.

Etapas de un Emprendimiento

 

 Las etapas de un emprendimiento las diferenciamos como sigue:
Etapas de un emprendimiento

“Es claro que cuando logras superar la etapa 2, tu emprendimiento (la idea) se materializa en una empresa”.

Neuronas Creativas

Ya que has dado un breve vistazo a las etapas te preguntaremos:

¿Con cuál de ellas te identificas?

Bárbaro !!
 
Ahora…

El paso por estas etapas siempre estará influenciado por el sector y por la experiencia que tengas como emprendedor.

Por ejemplo, si el emprendimiento es en desarrollo de aplicaciones móviles y ya has participado en otros similares, habrás ganado conocimiento de lo que debes y no debes hacer en las etapas que recorrerás.

Otro caso es, si eres un técnico con experiencia y quieres colocar una venta de electrodomésticos con servicio de reparación, pero nunca has estado al frente de un negocio.

En este caso enfrentarás muchas situaciones que desconoces, que te pueden agobiar en tu intento de echar a andar tu idea.

En los dos ejemplos, existe la IDEA y el deseo de emprender, pero cada uno tiene una base o punto de arranque diferente.

Navegar en aguas desconocidas

Inclusive, puede ocurrir que estés pensando en emprender en un área de negocios que no conoces del todo, en el que has detectado una  necesidad no satisfecha.

En este caso, el emprendedor tiene que dedicar esfuerzo a conocer más del sector, para no incurrir en errores que lo lleven a dar pasos en falso y a perder dinero.

Estos casos ilustran que no hay una receta única, que garantice el éxito al transitar por las etapas de un emprendimiento.

Sin embargo, sí es posible establecer actividades claves en cada una y dar pautas sobre qué hacer y qué no hacer.

Y es justo lo que trataremos de compartir en este artículo, en el que hablaremos de las seis etapas de un emprendimiento.

Etapas de un Emprendimiento

Como te he venido contando, las empresas tienen un ciclo por el que de una u otra forma deben atravesar para nacer, crecer y mantenerse en el tiempo. Este ciclo está conformado por 6 etapas y te las detallo a continuación:

Etapa 1. La Idea

Sobre ideas de negocio para emprender y qué hacer cuando se tiene una, hay mucha literatura. Pero, a pesar de la cantidad de información disponible, no siempre queda claro lo que caracteriza a esta etapa y lo que debes hacer para enfocarte.

Con una idea de negocio en mente, hay 2 aspectos claves que debes analizar:

1. Porcentaje de éxito versus entusiasmo

Cuando la idea es novedosa y no tenemos información de qué probabilidad de éxito pueda tener, el entusiasmo que demandará es elevado. A quienes comentes tu idea te podrán mirar extraño. Así que si no tienes un gran entusiasmo, abandonarás rápido.

En cambio, si se trata de una idea de negocio ya probada, no requerirás de una gran dosis de entusiasmo. El camino a seguir estará relativamente claro, y es cuestión de ejecutar las tareas.

En fin, lo importante es estar convencido de querer emprender con tu idea y lo mejor es tener un gran entusiasmo por desarrollarla.

2. ¿Amor o necesidad?

Otra clave es si emprendes por amor o por necesidad. ¿Lo haces porque te apasiona la idea o porque quieres tener mejores ingresos y no tener un jefe?

Las dos motivaciones son válidas. Sin embargo, la experiencia apunta a que el deseo, la pasión o el amor por la idea, minimiza la posibilidad de abandonar el emprendimiento ante los primeros obstáculos.

Así que lo mejor es que haya mucha pasión por la idea. Te ayudará a enfrentar los retos que irán apareciendo desde el momento en que la compartas por primera vez.

¿Qué podemos hacer para decidir si continuamos o no?

La clave está en obtener información de calidad sobre la idea a desarrollar. Si es posible, probarla, hablar con potenciales clientes y con expertos, indagar sobre productos o servicios similares, etc.

Y, es muy probable que te llenes de ideas, por eso para ponerlas en orden, una herramienta ampliamente recomendada es el lienzo Canvas.

Al desarrollar el Canvas para tu idea de negocio, deberás escribir la propuesta de valor, que te exigirá reflexionar sobre el problema o la necesidad que resuelve tu producto o servicio. ¿Qué te hace diferente a los demás? ¿Qué te hace único en tu estilo?

Neuronas Creativas.

Nuestra área de proyectos puede apoyarte en cualquier etapa en la que te encuentres.

Por otro lado, y aunque no siempre es posible, una actividad que podría ayudar en esta fase es captar seguidores para la idea de negocio.

Por ejemplo, amigos o familiares que se entusiasmen y que estén dispuestos a acompañarte en la travesía hacia el éxito. Conformar un equipo en esta etapa es ideal.

¡Dos cabezas piensan más que una!

¿Qué no deberías hacer en esta etapa?

Como en todo inicio, es necesario saber en qué cosas no se debe incurrir. Algunos ejemplos de qué no hacer son: un plan de mercadeo, un manual de gestión del recurso humano; crear la estructura de la organización, buscar software de gestión…

¡No pierdas tiempo en estas actividades! Esto lo atenderás en otras etapas.

¿Vas encaminado?

Excelente, continuemos.

Etapa 2. La puesta en marcha o travesía en el desierto

Si llegas a esta segunda etapa es porque te has convencido de que la IDEA es viable. Ya tienes algunos elementos que te dan confianza sobre el éxito de la idea de negocio.

Sin embargo, es probable que llegues hasta aquí sin equipo, así que estarás solo. Si no es así, maravilloso, porque la carga de las tareas y responsabilidades podrán ser repartidas.

¿Qué es relevante en esta etapa?

En la puesta en marcha, lo relevante es concretar el producto o servicio tan pronto como sea posible para comenzar a facturar, aunque sea lo mínimo para mantenerse a flote.

Dependiendo del emprendimiento, puede ser clave buscar recursos para poner en marcha la idea. Si se trata de montar una fábrica de calzado, se requiere materia prima e inversiones en maquinaria para producir el primer par de zapatos.

Por esta razón en algunos emprendimientos puede ser necesario elaborar documentos para plasmar la idea y “venderla” a los inversionistas. Lo típico es un plan de negocios.

En esta etapa hay dos preguntas claves a las que debes responder: ¿tengo la capacidad para hacerlo? y ¿vale la pena hacerlo?

La capacidad de producir la tendremos, porque en el 99 % de los casos, la idea está sujeta a nuestro saber hacer. Porque sabemos fabricar el producto o prestar el servicio.

Neuronas Creativas.

Aquí lo clave es, si contamos todas las herramientas de poner en marcha el emprendimiento y preguntarnos si vale la pena todo el esfuerzo que demanda.

Entonces, será el momento de decidir antes de incurrir en más gastos. Recuerda, que es de sabios decidir lo más temprano posible.

Cómo apostamos a que tenemos la capacidad y vale la pena hacerlo, hay un punto crucial en esta etapa: ¡comenzar a facturar! ¡Si no facturas no sobrevives! Aquí es clave, por ejemplo, buscar al primer cliente y realizar la venta número 1.

Esta etapa es la travesía del desierto. ¡Hay poca agua! Hay mucho por hacer y poca gente o nadie que nos apoye.

El hombre orquesta:

En las primeras etapas de un emprendimiento, te conviertes en el hombre orquesta, por estar haciendo muchas actividades y de todo tipo.

Por ello, la pasión es clave, porque mientras estás en la puesta en marcha, tienes que luchar para sobrevivir, haciendo mil y una cosa a la vez.

“En la puesta en marcha de un emprendimiento, el emprendedor es un “hombre orquesta”. ¡Hace de todo!”

Neuronas Creativas

Aquí tienes 5 tareas que forman parte de la puesta en marcha:

  1. Realizar el papeleo para iniciar el negocio.
  2. Atender aspectos como la figura jurídica que adoptará la empresa.
  3. Crear el nombre comercial.
  4. Según el caso, solicitar permisos para abrir el local.
  5. Crear las facturas legales, entre otras.

La ejecución de estas y otras actividades nos preparan para ir a la siguiente etapa.

¿Qué no deberías hacer en esta etapa?

Al ir avanzando, pueden venir a tu mente mil cosas que crees que debes hacer en este momento. Por eso te contaré algunos ejemplos de qué no hacer en la etapa de puesta en marcha o travesía en el desierto:

Primero, crear indicadores.

Segundo, pensar en exportar.

Tercero, querer incorporar más de una temática, que desvíe tu norte.

Cuarto, contratar personal que aún no necesitas, etc.

… ¡No inviertas tiempo en estas actividades! Esto son gajes de la siguiente etapa. Aquí la clave es sobrevivir.

Recomendación para esta etapa:

No te quedes solo, pide ayuda para afianzar el emprendimiento y superar la “puesta en marcha” lo más pronto posible.

Etapa 3. Crecimiento inestable o irregular

Si llegas a esta etapa es porque has logrado algunos ingresos, ya estás comenzando a facturar lo necesario para mantenerte a flote.

Has sobrevivido a la travesía del desierto con la poca agua que tenías. Pero sin duda, seguirás siendo el hombre orquesta, resolviendo problemas y atendiendo a los clientes.

Es decir, es muy probable que sigas soportando la carga del trabajo, haciendo todo lo necesario para seguir adelante. Tomas decisiones mientras administras.

¿Qué es relevante en esta etapa?

La palabra clave es aguantar. Aguantar hasta que la facturación permita contratar personal para comenzar a delegar tareas básicas que quitan tiempo. Porque no puedes seguir siendo el hombre orquesta.

En otras palabras, al tener más ingresos que gastos puedes contratar personal para delegar ciertas tareas específicas, y que se realizan de forma cotidiana.

Así podrás enfocar el esfuerzo en otras actividades significativas, que estabilicen el funcionamiento de la empresa.

Un dato importante es que muchos emprendedores se quedan en esta etapa, y pueden pasar años allí. ¿No lo crees? Haz un ejercicio, mira negocios a los que vas con frecuencia y lo verás.

Esto es típico en negocios como restaurantes, ópticas o ferreterías. El emprendedor aprende a ser el hombre orquesta y, en muchos casos, por temor no sale de allí. ¡Se convierte en su zona de confort!

¿Te has encontrado con dueños de empresas tipo “apaga fuegos”?

Atienden el reclamo de un cliente y a la vez, recibe mercancía de un proveedor.

Y puede hacerlo bien, pero no está enfocado en actividades para crecer. Dedica todo el tiempo a mantener las actividades mínimas para facturar y mantenerse a flote.

Saber organizar el trabajo, distinguir las actividades de gestión de las de administración; tener clara la misión de la empresa y comprender la propuesta de valor para ganar clientes, deben ser parte del funcionamiento regular.

¡Esto nos prepara para ir a la siguiente etapa!

¿Qué no deberías hacer en esta etapa?

Ejemplos de qué no hacer: un manual de gestión del recurso humano, buscar software de gestión, crear un departamento de calidad, contratar a un agente aduanero para exportar…

¡No pierdas tiempo en estas actividades! Esto lo atenderás en otras etapas. Aquí la clave es aguantar, seguir facturando hasta que los ingresos superen los gastos.

Etapa 4: Crecimiento estable o regular

Una vez que tu empresa haya llegado a esta etapa es el momento de contratar y aprender a delegar.

Con la intensión de enfocar tus esfuerzos hacia la toma de decisiones, las revisiones, las mejoras y la atención,  lo que te permitirá empezar a ver qué funciona y qué es lo que no funciona.

Normalmente, por momentos queremos hacer cuestiones que corresponden a otras etapas. Pero… espera, debes mantenerte centrado en qué etapa te encuentras y en lo que te corresponde hacer. Por eso… empieza a leer cosas sobre “¿Cómo gestionar bien los clientes, en una empresa de artes gráficas?” (si es tu caso). O… ¿Cómo ser un mejor líder? o Mejores alternativas a la hora de seleccionar tu personal.

Por eso, este es el momento para ver el potencial de la persona más idónea a la que designarás tal o cuál actividad, o de realizar las supervisiones precisas en actividades claves que encaminen de forma apropiada a la empresa.

Además, de crear ambientes de confianza en los diferentes niveles de jerarquía, que se vayan generando a medida que creces como negocio.

En esta etapa entrará a tu equipo aquel personal que hará el trabajo administrativo, que se encargarán de realizar tareas en las cuales no es tan necesario tomar decisiones.

Por estos motivos, no pierdas de vista lo que realmente requieres y fíjate en estos…

3 Tips para alcanzar el éxito en la Etapa 4 Crecimiento estable o regular.

  1. Enfócate solo en sobrevivir
  2. La clave es contratar y aprender a delegar
  3. Céntrate en la gestión y tomarás las mejores desiciones.

Etapa 5: Funcionamiento óptimo

Como vimos anteriormente en la etapa 4, pudiste empezar a funcionar más o menos y empezaste a contratar personal, pero eso fue el impulso necesario para pasar a la fase número 5, que es donde está el funcionamiento óptimo.

En el funcionamiento óptimo ya podemos contratar un responsable, que también está fuerte, porque lleva el peso de todo, pero tiene el apoyo de las personas que has contratado para las tareas administrativas.

Aquí es fundamental no cometer el error que muchas veces ocurre, de poner personal que tiene tiempo en la empresa pero no la experiencia, a cubrir campos que ameritan de un experto o de un profesional.

Te mencionaré un ejemplo:

Si tienes un buen técnico, que te está haciendo tareas cotidianas en la parte administrativa, prémiale… págale más, haz las cosas mejor para él. Que él cree un equipo en esta área… “En la parte administrativa”

Pero, si tienes la capacidad de contratar a alguien con experiencia para gestionar y tomar decisiones, ¡contrátalo! y deja al técnico en sus labores administrativas.

No cometas el error de moverlo de lugar. De lo contrario perderás un buen técnico y obtendrás un mal gestor. ¿Ok?

Porque aquí te has encontrado cosas nuevas…

La toma de decisiones en esta etapa es crucial, toca decidir en el día a día y alguien tiene que asumir esta responsabilidad.

Y quién mejor que una persona que sea experimentada, que sepa lo que tiene que hacer, para poder llevar a buen puerto a la empresa.

Así, tú tendrás mayor libertad para enfocar tu tiempo en otros aspectos, como por ejemplo, indagar sobre: Estrategias para enfrentar a la competencia o ¿Cómo tomar las mejores decisiones?

De esta manera, las personas de administración tendrán mayor confianza para realizar sus tareas, porque hay un buen liderazgo.

Tú, aquí funcionas más como el propietario, el consejero y el que también estás dando orientaciones y estás apoyando a tu gestor. A este le potencias, que a su vez potencia al resto de tu equipo.

Clave: Usar herramientas de gestión

Y lo más importante para hacer todo esto, es tener herramientas que te permitan conocer lo que está ocurriendo en tu empresa. Que te sirvan para hacer un análisis de lo que ocurre.

En este punto te estarás preguntando… ¿Qué es lo que tiene que hacer el gestor? Y la respuesta es, que debe contratar a personas nuevas, hacer análisis y plantear las mejoras.

Ya que, para todo lo que ocurre en la parte administrativa te servirán herramientas de gestión como un CRM, un ERP, un HRM (que es Human Resource Management), contabilidad o inclusive, gestión de calidad tipo Lean Six Sigma, etc.

Herramientas que te van a dar información vital, para que tú puedas monitorear los movimientos de la empresa.

Entonces, esta fase de funcionamiento óptimo ¿de qué se trata? De que estabas funcionando de una manera y debes empezar a mover las piezas para funcionar mejor.

Pudiendo así, ser una empresa donde tengas todo controlado.

Etapa 6: Expansión o traspaso

Una vez que lo tienes controlado, entonces pasarás a la última fase, la cual es denominada de diversas formas: expansión, expansión o traspaso, expansión y traspaso o ampliación de capital.

En el mundo de la oferta y la demanda ocupamos un pequeño espacio, y cómo ya sabemos cómo funciona, porque tenemos un funcionamiento óptimo, podemos replicar el modelo que hemos adoptado y aumentar el mercado.

Aquí la palabra clave es: ¡Asesoramiento!

Muy bien, ahora que ya vimos a detalle las 6 etapas de un emprendimiento, vamos a hacer un pequeño repaso:

Etapas de un Emprendimiento con algunos tips de enfoque

Como hemos observado a lo largo de este post, todo comienza  con una idea y es lo que hemos denominado como la Etapa 1: Idea de negocio.

Aquí es donde empezamos a perder dinero, y más dinero, pero avanzamos en el tiempo y comenzamos hacer cosas nuevas e importantes.

Perdemos, pero a la vez avanzamos…

Y llegamos a la travesía del desierto, la cual se define como Etapa 2: puesta en marcha… Aquí es donde empezamos a facturar, y siguen habiendo altos y bajos, pero debemos continuar, es sobrevivir con una gota de agua mientras se llega al oasis….

Ahora, con mucho esfuerzo, pero sin flaquear, nos dirigimos a la Etapa 3: Crecimiento inestable o  irregular, donde se entra en la fase de gestión y administración.

En este momento reinará el caos y te faltará organización, pero debes resistir y poner las cosas en orden.

Porque te encuentras en un punto de equilibrio, donde no gastas más de lo que ingresa y el dinero que se tiene ahorrado, (o de los inversores), va a permitir llegar a la siguiente etapa.

Y es la Etapa 4: Crecimiento estable o regular, donde esto comienza más o menos a funcionar y a tener cierta estabilidad. Es aquí donde tu empresa empieza a optimizarse.

Esta fase se caracteriza por ser el momento preciso, para contratar y hacer crecer el talento humano de la empresa.

Y con gran impulso, ya optimizado y sin perder los ánimos veamos la…

Etapa 5: Funcionamiento óptimo, recordemos que se ha entrado a la fase de crecimiento favorable, porque tus ventas se encuentran en constante aumento. Es el momento ideal de crear un organigrama de  funciones.

o que te permitirá delegar aún más y confiar en tu líder de equipo.

Y de este modo llegamos a la última etapa: Etapa 6: Expansión o traspaso, que no es otra cosa que el hecho de querer ampliar el mercado, porque sabemos cómo lo podemos hacer y los recursos que necesitamos.

 Eso lo puedes hacer a través de:

1.    Aumentar capital.

2.    Traspasar a otra empresa.

3.    Traspasar una parte del negocio.

4.    Vender parte de la empresa.

5.    O inclusive pedir un crédito.

 

Porque aquí, al banco podemos llegar y decirle: “Miren señores, por cada dólar que ustedes nos van a dar, nosotros vamos a conseguir 2,5 dólares” (por cada euro, por cada peso, o la moneda con que trabajes)

Y desde este nivel, ¡claro que se puede seguir subiendo!

Ya has conocido cada una de las Etapas de un Emprendimiento, y te digo que eso representa todo el ciclo de vida de un negocio.

Y es tan cierto que te garantizo que no hay empresa en el mundo, que no haya pasado por esto. Ni siquiera Facebook, ni siquiera Google.

¿Por qué te entendemos cuando de Etapas de un Emprendimiento se trata…?

En Neuronas Creativas contamos con empresas como la tuya, que son pequeñas, medianas o grandes. Y estos pasos, los vas a tener que atravesar. 

 

Conclusión

Como vimos a lo largo de este post, las empresas desde que nacen, transitan por una serie de etapas, que las llevan a un estado de estabilidad o a ocupar lugares importantes en el mercado.

Para finalizar…

La clave para todas las etapas de un emprendimiento está en:

·         Primero, mantener el enfoque en lo importante para cada una de las etapas.

·         Segundo, no perder de vista las actividades que deben abordarse para pasar a la siguiente etapa.

·         Y por último, avanzar en la “madurez” de la empresa. Sin estancarse.

Bien, ahora que conoces todas las etapas de un emprendimiento, ¿ya sabes en cuál de ellas te encuentras?

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